El homicida citó al joven en el Santuario de Guadalupe con el pretexto de una compra y terminó privándolo de la vida.

La Fiscalía de Distrito Zona Centro logró una sentencia condenatoria de 30 años de prisión en contra de Edgar Antonio L. A., declarado culpable de los delitos de homicidio calificado y robo agravado, cometidos en perjuicio de Andrés S. G. en la ciudad de Chihuahua.

De acuerdo con la causa penal 1860/2025, el imputado aceptó su responsabilidad penal tras los datos de prueba presentados por el Ministerio Público de la Unidad Especializada en Investigación de Personas Ausentes y/o No Localizadas, solicitando la terminación anticipada del proceso.

Las investigaciones establecieron que los hechos ocurrieron el 8 de mayo de 2025, cuando el ahora sentenciado, en complicidad con Francisco J. R., citó a la víctima alrededor de las 15:20 horas en el Santuario de Guadalupe, con el supuesto objetivo de concretar la compra de una pick up DODGE RAM 2019 color plata.

Sin embargo, una vez en el lugar, ambos imputados abordaron el vehículo, sometieron de manera violenta a la víctima y lo privaron de la vida, para posteriormente abandonar su cuerpo en las inmediaciones de la presa El Rejón, detrás de los fraccionamientos Carlota y Hacienda Sofía.

Tras cometer el crimen, los responsables huyeron hacia Ciudad Cuauhtémoc, lo que activó las investigaciones por parte de las autoridades.

Las indagatorias permitieron obtener una orden de aprehensión, con la que se logró la detención de Edgar Antonio L. A. el 13 de mayo de 2025, quien posteriormente fue vinculado a proceso bajo la medida cautelar de prisión preventiva.

Finalmente, el Juez de Control del Distrito Judicial Morelos dictó la sentencia de 30 años de prisión, además de imponer el pago de 1 millón 410 mil 728 pesos como reparación del daño a favor de las víctimas indirectas.

La Fiscalía destacó que este resultado es producto del trabajo profesional de sus elementos, con el objetivo de garantizar el acceso a la justicia y sancionar a quienes cometen delitos, siempre respetando el debido proceso.

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