El Comité Directivo Estatal del PRI en Chihuahua expresó que, siete años después, la situación que vive el país refleja un contraste profundo entre las promesas hechas y la realidad cotidiana que enfrentan millones de familias. La dirigencia señaló que los discursos oficiales ya no alcanzan para ocultar una crisis que se manifiesta en inseguridad, dolor social y un creciente sentimiento de abandono.
El PRI Chihuahua recordó que se prometió atender la tragedia nacional y pacificar al país, sin embargo, hoy persisten el miedo en las calles, la incertidumbre en los hogares y la angustia de miles de familias que continúan buscando a sus seres queridos. Para el partido, estas ausencias son una herida abierta que no puede minimizarse ni utilizarse con fines políticos.
La dirigencia estatal afirmó que la normalización de la violencia y la falta de respuestas claras han generado un desgaste profundo en la confianza ciudadana. Señalaron que, lejos de resolverse, los problemas estructurales se han profundizado, afectando la vida diaria de comunidades enteras y debilitando el tejido social.
El PRI Chihuahua sostuvo que no se trata de cifras ni de narrativas triunfalistas, sino de realidades que se viven todos los días en colonias, municipios y regiones del estado. Indicaron que cuando las familias viven con miedo y sin certeza, no hay motivo alguno para celebrar aniversarios de gobierno ni eventos propagandísticos.
Finalmente, el PRI Chihuahua concluyó que México necesita responsabilidad, resultados y sensibilidad ante el dolor social. “Siete años después, la realidad pesa más que cualquier discurso. No hay nada que celebrar mientras haya ausencias, miedo y familias esperando respuestas”, afirmó la dirigencia estatal.
