El PRI Chihuahua afirmó que el estado atraviesa una etapa de desorden e improvisación, producto de gobiernos sin dirección clara. Frente a este escenario, el partido llamó a recuperar el rumbo con experiencia, capacidad de gobierno y visión de largo plazo.
El PRI Chihuahua sostuvo que el estado enfrenta un momento decisivo que exige dejar atrás la improvisación y las decisiones sin sustento. En un contexto marcado por crisis en seguridad, servicios públicos y desarrollo regional, el partido señaló que Chihuahua no necesita ocurrencias, sino una conducción política firme y con experiencia probada.
Desde una lectura territorial, el PRI destacó que la falta de rumbo se refleja en comunidades abandonadas, instituciones debilitadas y una creciente desconexión entre el gobierno y la realidad cotidiana de las familias chihuahuenses. La ausencia de una estrategia clara ha generado incertidumbre y ha frenado el potencial económico y social del estado.
El partido subrayó que gobernar no es experimentar ni administrar la coyuntura, sino tomar decisiones responsables con visión de futuro. En ese sentido, recordó que el PRI cuenta con experiencia en la conducción del estado, conocimiento del territorio y capacidad para construir acuerdos que den estabilidad y resultados.
El PRI Chihuahua afirmó que la experiencia no es pasado, sino una herramienta indispensable para enfrentar los retos actuales. Frente a gobiernos que han privilegiado el discurso sobre los resultados, el partido planteó la necesidad de recuperar una ruta clara basada en planeación, orden institucional y trabajo permanente en las regiones.
Finalmente, el PRI reiteró que Chihuahua necesita rumbo, liderazgo y capacidad de gobierno. La experiencia, señaló, no se improvisa y hoy es más necesaria que nunca para devolverle al estado certidumbre y desarrollo.
