En el marco del Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, PRI Chihuahua destacó la importancia de fortalecer las acciones orientadas al cuidado del agua y la protección de las comunidades afectadas por estos fenómenos. La desertificación y la sequía continúan siendo dos de los principales retos ambientales que enfrenta Chihuahua. Sus efectos impactan directamente al campo, a la producción agropecuaria, al acceso al agua y a la calidad de vida de miles de familias que dependen de los recursos naturales para su desarrollo y sustento. En el marco del Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, PRI Chihuahua destacó la importancia de defender al estado y visibilizar una problemática que afecta de manera constante a diversas regiones del estado. La disminución de lluvias, el deterioro de los suelos y la presión sobre las fuentes de agua representan desafíos que requieren atención permanente y estrategias de largo plazo. Asimismo, el partido señaló que la protección de los recursos hídricos debe mantenerse como una prioridad para garantizar la sostenibilidad de las actividades productivas y el bienestar de las comunidades. El uso responsable del agua, la conservación de los ecosistemas y el fortalecimiento de acciones preventivas son elementos fundamentales para enfrentar los efectos de estos fenómenos. Además, contribuyen a generar condiciones más favorables para el desarrollo rural y la seguridad alimentaria. PRI Chihuahua reiteró que el cuidado del agua y la atención a la sequía son temas que exigen la participación de autoridades, productores y sociedad en general. La meta es impulsar una mayor conciencia sobre la importancia de preservar los recursos naturales y promover acciones que permitan proteger el futuro del campo y de las familias chihuahuenses. Navegación de entradas Alex Domínguez impulsa el diálogo y el análisis de los desafíos que enfrenta México UNAM elabora trampas acústicas para atrapar moscas y abejas sin lastimarlas